viernes, 27 de diciembre de 2013

La saga de Tiffany Dolorido, de Terry Pratchett (Mundodisco)

Tiffany Dolorido (o Doliente según otras traducciones) es la incorporación más reciente al grupillo de las brujas, que aparecen de vez en cuando en la saga Mundodisco de Terry Pratchett.
Os recuerdo que los diferentes personajes del Mundodisco que son brujas son los siguientes:
- Esmerelda Ceravieja (Yaya Ceravieja): Es la primera que aparece, en la novela "Ritos iguales", acompañando a la pequeña Eskarina Herrero en su viaje a la Universidad Invisible para convertirse en mago.

- Gytha Ogg (o Tata Ogg): Aparece en "Brujerías", la novela de Pratchett que parodia las obras de Shakespeare para acompañar a Yaya Ceravieja en sus andanzas. Tata suele ir acompañada por su gato Greebo (o Mandón), un "grandullón blandengue" para su dueña, y una fiera aterradora para el resto del mundo.


- Magrat Ajostiernos (si su madre se hubiera molestado en decirle directamente su nombre al Hermano Perdore, en lugar de complicarse la vida escribiéndolo, su vida habría sido en verdad muy diferente): Aparece en "Brujerías", totalmente sometida a las dos brujas anteriores al ser la más joven del aquelarre. 
En esta novela, Magrat conocerá al Bufón (que terminará convirtiéndose en rey de Lancre), con quien estrechará su relación en "Brujas de viaje", y con el que finalmente contraerá matrimonio en "Lores y damas".

- Agnes Nitt: Tiene bastante protagonismo en "Mascarada"(aunque en "Lores y damas" ya aparece), donde las Brujas van a buscarla al teatro de la Ópera, en Ankh-Morpork, para sustituir a Magrat, que ahora es reina, como la bruja más joven del aquelarre. En esta novela conoceremos también a Perdita, la otra "personalidad" de Agnes.
En "Carpe jugulum" Pratchett nos describe con más profundidad su personalidad, y también nos presenta a los Nac Mac Feegle (con acento gallego aquí, aunque los traductores han variado este detalle en las distintas novelas en las que aparecen).


Todas ellas ejercen como brujas en las montañas, más concretamente en el reino de Lancre, del que Magrat y el Bufón son los Reyes.


- Tiffany Dolorido: El último personaje bruja creado por este autor, aunque al vivir en una zona diferente (la Caliza o la Creta según las traducciones), tiene poco trato con las demás, salvo con Yaya Ceravieja (la líder absoluta de los líderes que no tienen las brujas) y Tata Ogg, que al ser las más populares, no podían dejar de aparecer.


La conocemos en "Pequeños Hombres libres", donde reaparecen los Nac Mac Feegle (en esta ocasión, con un acento más bien ruso-paleto).
Tiffany es una niña de nueve años que vive en la granja de sus padres, haciendo unos estupendos quesos, y ayudando en las diferentes labores relacionadas con las ovejas.
La novela nos presenta además a la Abuela de Tiffany, la Abuela Dolorido (o Yaya Doliente en otras traducciones), quien claramente tenía todas las cualidades requeridas para ser bruja, aunque no lo fuera de manera oficial, y a la Señorita Perspicacia Lento (o Srta Tick), una buscadora de brujas experta, dedicada a  encontrar a niñas que demostraran habilidades para ser brujas, para que éstas puedan aprender a manejar sus habilidades sin dañar a las personas que las rodean.


Cuando la Reina de las Hadas secuestra a su hermano, una decidida Tiffany se adentra en su reino para rescatarlo, armada tan sólo con una sartén y acompañada por los ruidosos Nac Mac Feegle, que en teoría pertenecían este pueblo, pero que fueron expulsados por robar, luchar, y pelearse todo el tiempo.
El hijo del Barón, Roland, que también había sido secuestrado por la Reina, será asimismo rescatado por la chica.


Tiffany continuará creciendo, tanto en edad como en sabiduría, a lo largo de las distintas novelas del Mundodisco dedicadas a ella:
- En "Un sombrero lleno de cielo", una Tiffany de once años debe enfrentarse con un enjambre (o una colmena), que, aprovechando que la joven aún no domina muy bien sus nuevas habilidades, intenta controlarla y apoderarse de su mente.
- En "La corona de hielo" (the "Wintersmith" en inglés), una impulsivaTiffany de trece años baila de manera involuntaria con el Forjador del Invierno, que termina confundiéndola con la Dama del Verano y enamorándose de ella. Tiffany tendrá que poner remedio a su error, o el invierno asolará la Caliza para siempre...


- En "Vestiré de medianoche", Tiffany, que ya tiene 16 años, debe afianzar su posición como bruja en la Caliza, donde no se las respeta  tanto como en las montañas. Aquí veremos de nuevo a Eskarina Herrero de "Ritos iguales".
En esta novela asistiremos también a la boda de Roland (con quien parecía que Tiffany iba a conseguir un romance por cómo se habían desarrollado las novelas anteriores) con Leticia, quien demuestra tener también aptitudes para la brujería.

El Maestro tiene intención de escribir un quinto libro sobre Tiffany Dolorido, y como parece que su enfermedad no ha avanzado tan deprisa como se temía, esperemos que pueda hacerlo (y nosotros disfrutarlo).

lunes, 23 de diciembre de 2013

Ramsés el Grande y su santuario en el templo de Abu Simbel.


Enlazando con la exposición que vimos ayer,  me gustaría comentar algunas de las cosas que nos contó la guía sobre la personalidad de este faraón que me llamaron muchísimo la atención.
Para empezar, comenzó a construir el templo cuando aún estaba en plena guerra contra los hititas para conmemorar su victoria sobre este pueblo, y, sin haber finalizado la batalla, se representó a sí mismo como si ya la hubiese ganado.
Lo más gracioso es que en esa batalla no hubo ningún vencedor propiamente dicho, porque finalizó con el primer tratado de paz que se conoce en la Historia, con lo que podemos decir que el faraón "se pasó de chulo" representándose como vencedor (era un faraón, ¿qué esperábamos?).
Es más, a su lado aparece Osiris, que era de los más importantes del panteón egipcio, y éste contempla a Ramsés con admiración, cuando en teoría la cosa debería ser al revés.
Es más, en numerosas ocasiones, se representa a sí mismo divinizado como si fuera el propio Osiris. Aunque es cierto que en el Antiguo Egipto a menudo se consideraba a los faraones como dioses vivientes, da la sensación de que a Ramsés II, sus 96 años de vida se le subieron un poco a la cabeza.
A continuación, cabe reseñar que en el sanctasantorum del templo había tres estatuas (Amón-Ra, Ptah, dios de la oscuridad, y el propio Ramsés). La curiosidad digna de mención, es que éste se había construido de tal forma que dos veces al año, en las fechas del cumpleaños y la coronación del faraón, un rayo de sol llegaba hasta la cara de la estatua de Ramsés y la iluminaba. 
Teniendo en cuenta que el santuario estaba al fondo del templo, creo que esto es un logro arquitectónico a tener en cuenta, con mayor motivo porque hace algunos años, cuando tuvieron que mover el templo de sitio para que la presa de Assuan no lo dañara (estaba demasiado cerca), los científicos fueron incapaces de reproducir el fenómeno con los medios super avanzados de hoy en día, y ni siquiera llegaron a saber cómo lo habían hecho los antiguos egipcios.
Van a tener razón los que dicen que en el fondo eran extraterrrestres....
Para los curiosos y/o amantes de la cultura egipcia, tenéis más información sobre el templo aquí. Y podéis, además, ir a la exposición hasta Mayo. ¡Acudid, insensatos!

domingo, 22 de diciembre de 2013

Exposición sobre el templo de Abu Simbel

En el Pabellón de la Navegación de Sevilla hay una exposición, que permanecerá allí hasta Mayo, en la que se nos muestra una reconstrucción del grandioso Templo de Ramsés II, en Abu Simbel.
Ha sido realizada por un egipcio, que además es la misma persona que atiende la tienda de regalos y vende las entradas, y que viajará por el resto del mundo con su exposición cuando deje Sevilla.
Las reproducciones son bastante exactas, salvo en su tamaño, ya que las originales son muchísimo más grandes.
Mis padres y yo hemos querido aprovechar la mañana del día de hoy, 22 de Diciembre, suponiendo que habría menos cola porque la gente estaría realizando sus compras navideñas.

Efectivamente, había relativamente poca gente delante nuestra, aunque aún así hemos tenido que esperar algún tiempo, porque la reconstrucción se visita en compañía de una guía que explica distintas cosas acerca de la cultura y la religión egipcias, y también del carácter y la personalidad de Ramsés el Grande, que fue extraordinariamente longevo incluso para los cánones actuales: Vivió 96 años. Tan larga fue su vida, cuando en esa época la esperanza de vida no sobrepasaba los 30 años, que llegó a creerse un inmortal a la altura de los mismos dioses.


Además, es la única forma de apreciar de cerca los detalles del santuario del templo, ya que el original se estaba deteriorando tanto que actualmente está acordonado, y no permiten la entrada a los turistas, sino que únicamente se puede ver desde fuera (y desde lejos, supongo).
 


Resulta admirable el trabajo realizado por este hombre, más cuando en el templo original no permiten grabar ni hacer fotos...supongo que los datos para la reconstrucción estarán sacados de libros, o que él sabrá dibujar realmente bien.
Lo único que no ha pegado demasiado ha sido ver el templo con el frío que hace en estas fechas, cuando el original debe de estar bajo un sol abrasador.
En fin, una exposición totalmente recomendable, y bastante impresionante, y sólo por 5 eurillos, ¡no os la perdáis!




sábado, 21 de diciembre de 2013

Problemas lingüísticos

1.- Historia "Non, je ne mescolo pas il francese et l'italien".
Esto sucedió la primera vez que estuve en Roma por mi cuenta. Todavía no dominaba el italiano con tanta soltura como lo hablo ahora, lo que quiere decir que la mitad de las veces me pasaba al francés.
A lo largo de mi primera semana allí, como deseaba visitar el Museo Borghese, pasé por una oficina de turismo para preguntar a qué hora cerraba el mismo, y en esa momento, tuvo lugar esta conversación (tengo que aclarar que "fermer" en francés es cerrar, pero en italiano "fermo" significa quieto, parado):
- Yo: Scusi, a che ora SI FERMA il Museo Borghese?
- Chico que atendía: Signorina, il Museo Borghese non si muove mai, sta sempre allo stesso posto!
- Yo (y porque me di cuenta de que se estaba riendo entre dientes, aunque a pesar de ello fue muy amable todo el tiempo) (pensando para mis adentros, ay madre, ¿qué he dicho?): Scusa, scusa, volevo dire....

2.- Historia de los "false friends" italianos.
Esto me sucedió en Florencia, en la segunda vez que la visité por mi cuenta. Mi italiano ya era bastante bueno, pero con tanto tiempo sin practicarlo, se me había oxidado un poco.
Cuando iba a coger el autobús desde mi piso la primera vez, quería preguntarle al autista (el conductor) si llegaba hasta cierto sitio (que no recuerdo bien).
Ésta fue la conversación que tuvo lugar (teniendo en cuenta que yo estaba en la puerta del bus, y que salire en italiano significa subir):
- Yo: Scusi, questo pullman arriva fino a ....?
- Autista: Si, si, salga, salga!!
- Yo (pensando): ¿Cómo que salga? ¡Si ya estoy fuera!
En fin, para que os hagáis una idea.


El carrito de la perdición

Ésta es una historia de mi accidentada primera compra en Florencia, en Abril del 2011, que además es la prueba de que mi sentido de la orientación ya era malísimo (o totalmente inexistente) antes de perder la visión (ahora que ni siquiera distingo las calles, os podéis hacer una idea;)
Al día siguiente de aterrizar en la ciudad, habiéndome instalado ya en el piso y conocido a mis coinquiline, necesitaba ir a un supermercado para hacer una primera compra, que sería bastante cuantiosa al ser la primera de los tres meses que duraba la beca.
La cosa es que descubrí un Esselunga un par de calles más abajo de donde estaba mi piso, así que me dirigí hacia él, hice la compra, llené el carro con las bolsas, volví al piso a dejarlas, y cuando me disponía a devolver el carrito vacío al supermercado...me perdí completamente por las calles que rodeaban el piso.
Imaginad a una chavala sola, dando vueltas sin rumbo por las calles de Florencia, empujando un carrito vacío en plan indigente. La gente con la que me cruzaba me miraba en plan "esta loca, ¿dónde irá?".
Al final, me atreví a preguntar a un par de señoras que tenían pinta de amables, y gracias a eso, re-encontré el super...y luego volví al piso, temiendo el momento en que tuviera que volver a comprar allí, porque estaba segura de que me iba a volver a pasar.

martes, 3 de diciembre de 2013

El helado de la discordia

Estábamos Inma, Juan Carlos, Cuki y yo en el Kaede de Santa María la Blanca, cuando la camarera (que no habla muy bien el español) nos trajo el postre del menú, que eran unas bolas de helado de color verde claro.
Como a una servidora le gusta saber qué es lo que se come, decidí preguntarle, y entonces tuvo lugar esta conversación:


- Yo: Disculpe, ¿de qué sabor es este helado?
- Camarera japonesa: Sí, cuchara.
- Inma: Yo creo que es de té.
- No, no me ha entendido, ¿de qué es el helado?
- Cuchara (seguro estaba pensando "estos occidentales, menudos bárbaros son, que no saben cómo hay que comerse un helado").
- Inma (de fondo): De té, es de té.
- No, no (pensando en cosas verdes): ¿Es de kiwi? ¿de menta? ¿de manzana...¿de té?
- ¿Sí?
- (rindiéndome): Vale, gracias.


Y tengo que decir que al final, la pobre Inma tenía razón, porque cuando llegué a casa lo miré, y efectivamente, el helado era de té.


Cosas radiadas

Hace algunos meses, estaba yo súper fastidiada por culpa de una contractura cervical que no se quitaba ni con masajes, ni con calor local ni con nada, así que me fui directa a urgencias.
En el hospital, la persona que te toma los datos antes de pasar al médico y yo tuvimos esta conversación:

- Esa persona: ¿Cuál es el motivo de tu venida?
- Yo: Me duele mucho el cuello, lo tengo súper agarrado.
- ¿Alérgica a algún medicamento?
- No, que yo sepa.
- ¿Alguna enfermedad diagnosticada?
- Sí, tengo neurofibromatosis.
- ¿Tienes radio? (así, sin anestesia ni nada).
- (yo, pensando, con las ruedecitas de los cómics sobre mi cabeza: "¿en serio me ha preguntado si tengo radio? ¿se referirá a la del coche?")
- En alto: ¿Ein?
- Sí, que si tienes radio.
- ¿Perdón?
- Verás, en el brazo hay dos huesos (con voz de Barrio Sésamo), el cúúúúbito, y el raaaaaaadio (señalándolos) ¿Tú tienes radio?
- Ah, pero ¿se puede no tener radio?
- Sí, a veces, las personas que tienen neurofibromatosis no lo tienen ¿tú tienes radio? (jartible la muchacha con la preguntita)
- Pues no lo sé, pero aquí hay un hueso (lo señalo).
- Claro, pero es posible que sea todo cúbito ¿es tu caso?
- (rindiéndome) Pues mira, no lo sé, nunca me lo han preguntado (y mi madre al lado con cara de "ayyyy, pobrecita mi niña, que no tiene radio")
- Pues vamos a hacerte una radiografía para comprobarlo, ¿vale? (en plan hiperfeliz).

Un rato después

- Que sí, que tienes radio. Menos mal, ¿eh?
- ¿Me puede mirar el cuello ya, por favor?