sábado, 21 de diciembre de 2013

Problemas lingüísticos

1.- Historia "Non, je ne mescolo pas il francese et l'italien".
Esto sucedió la primera vez que estuve en Roma por mi cuenta. Todavía no dominaba el italiano con tanta soltura como lo hablo ahora, lo que quiere decir que la mitad de las veces me pasaba al francés.
A lo largo de mi primera semana allí, como deseaba visitar el Museo Borghese, pasé por una oficina de turismo para preguntar a qué hora cerraba el mismo, y en esa momento, tuvo lugar esta conversación (tengo que aclarar que "fermer" en francés es cerrar, pero en italiano "fermo" significa quieto, parado):
- Yo: Scusi, a che ora SI FERMA il Museo Borghese?
- Chico que atendía: Signorina, il Museo Borghese non si muove mai, sta sempre allo stesso posto!
- Yo (y porque me di cuenta de que se estaba riendo entre dientes, aunque a pesar de ello fue muy amable todo el tiempo) (pensando para mis adentros, ay madre, ¿qué he dicho?): Scusa, scusa, volevo dire....

2.- Historia de los "false friends" italianos.
Esto me sucedió en Florencia, en la segunda vez que la visité por mi cuenta. Mi italiano ya era bastante bueno, pero con tanto tiempo sin practicarlo, se me había oxidado un poco.
Cuando iba a coger el autobús desde mi piso la primera vez, quería preguntarle al autista (el conductor) si llegaba hasta cierto sitio (que no recuerdo bien).
Ésta fue la conversación que tuvo lugar (teniendo en cuenta que yo estaba en la puerta del bus, y que salire en italiano significa subir):
- Yo: Scusi, questo pullman arriva fino a ....?
- Autista: Si, si, salga, salga!!
- Yo (pensando): ¿Cómo que salga? ¡Si ya estoy fuera!
En fin, para que os hagáis una idea.


1 comentario:

  1. Me lo imagino, pues anda que si hubiera sido yooooo

    ResponderEliminar